Hace ya bastantes años (sobre el 2012) recuerdo el primer día que me llamó bastante preocupada una chica joven a la consulta (como podría haber llamado a cualquier otro profesional) diciéndome que si tenía experiencia en Misofonía, a lo que la conteste: “¿miso qué?”. Pensaba que sería algún tipo de fobia a algo, como la vi bastante angustiada, la dije: vente a verme y me explicas qué es lo que te pasa, a ver qué podemos hacer.
Lo que para mí o para otros podría molestar de vez en cuando (el ruido al masticar, mascar o hacer pompas con el chicle, el crujir de los huesos, el teclado de un ordenador, comer pipas…) para ella era una auténtica tortura desde la adolescencia.
Según me contaba, sentía, ansiedad e ira e intentaba prescindir de algunas relaciones personales, familiares, aislarse de ciertas personas de la familia, de ciertas reuniones sociales donde se producían estos sonidos… Es ahí, cuando empecé a ponerme en contacto en España y fuera del país con diversos profesionales para buscar información sobre el trastorno, y el tratamiento más adecuado al respecto. Desde aquel entonces y con más de un centenar de pacientes tratados hasta hoy en día, he ido comprobando que todas las personas que sufren este malestar tienen bastantes puntos en común:
-Suelen tener una personalidad más obsesiva o rígida que otras personas, pueden sentir malestar, ira, enfado, pánico, temor e inclusive llegar a imaginar atacar al que produce dicho sonido.
-Los sonidos que les molestan suelen ser tan normales como los producidos por otras personas al comer, beber, sorber, respirar, olfatear o toser…
-También pueden sentir molestias por otro tipo de sonidos repetitivos como masticar chicle, hacer pompas con él, el crujir de huesos…
-En algunos casos muy graves, la situación puede ser tan intolerante que se pueden presentar comportamientos violentos hacia objetos, personas o animales involucrados.
-Muchas veces, estas personas comienzan a centrar su atención en los momentos anteriores a la producción del sonido originado por personas.
-Muchas veces puede convertirse en una obsesión con respecto a estos ruidos, haciendo que la hipersensibilidad se extienda y que haya una intolerancia hacia esas personas y/o situaciones donde aparece el sonido.
-Las reacciones de malestar pueden empezar cuando comienza el sonido, pero las emociones negativas pueden desarrollarse hasta incluir actividades asociadas con el sonido.
-En bastantes ocasiones yen muchos afectados, el malestar se intensifica cuando las personas que producen estos ruidos tienen lazos sentimentales con ellos (familia, amigos íntimos, pareja…)
Profesionales que abordan este trastorno
Desde que en año 2000 se intentó definir el término 'misofonía', por los neurocientíficos estadounidenses Pawel y Margaret Jastreboff, como la disminución de la tolerancia a determinados sonidos, varios profesionales han estado estudiando y tratando este trastorno en Europa y Estados unidos:
En España hay algunos profesionales en el ámbito privado que trabajan con estos pacientes en Madrid, Valencia…)
El psiquiatra Arjan Schröder en el Centro Médico Académico de Ámsterdam empezó en el 2011 una investigación sobre la eficacia de la terapia cognitiva-conductual en el tratamiento de estos pacientes.
En Estados Unidos también existe desde el 2013 el Instituto de Tratamiento de la Misofonía a cargo de Tom Dozier.
“¿Y si sigo sin acudir a algún profesional y esperar que se me pase?”
Lo más seguro es que el pronóstico se torne bastante desfavorable, en mi experiencia y tal como cuentan muchos pacientes, con los años el trastorno se va agravando:
-Se aumentan otros problemas psicológicos, los factores físicos y psíquicos están interrelacionados y se han encontrado una relación con el estrés(a mayor estrés del paciente, peor tolerancia y mayor malestar hacia los sonidos a los que se es sensible).
- Se pueden tener comportamientos violentos hacia los demás o pueden optar por evitar aquellas situaciones donde aparece su malestar.
-Aumenta la intolerancia a más ruidos y se amplifica el malestar a un círculo social más grande.
-Muchas personas intentan paliar su dolencia usando tapones en los oídos, escuchando ruido blanco o música aislándose así de los demás, esto lleva a un aumento del aislamiento social cada vez mayor con lo que trastornos como la depresión pueden empezar a aparecer.
¿Cómo se diagnostica?
Muchos pacientes se les suele hacer pruebas y evaluaciones médicas por parte de neurólogos, o por especialistas en otorrinolaringología aunque muchas veces no se encuentra ningún daño físico ni anomalía neurológica. Algunos estudios señalan que se sabe poco acerca de la localización anatómica de la anormalidad fisiológica que causa tales síntomas. Algunos escritos dicen que lo más probable es que se encuentre en las altas estructuras del sistema nervioso central. (Véase Aage R. Møller (2006). Hearing, Second Edition: Anatomy, Physiology, and Disorders of theAuditory System. Academic Press).
En cuanto a la evaluación psicológica, se han creado varios instrumentos tales como entrevistas específicas y escalas concretas para evaluar el malestar de estos pacientes (The Misophonia Activation Scale (MAS-1)).
¿Cuál es el tratamiento?
Al ser un trastorno relativamente nuevo, aún no ha sido identificado como tal en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Aun así, en 2013 psiquiatras holandeses expusieron los criterios de diagnóstico para este trastorno y solicitaron que se pudiera clasificar como un trastorno psiquiátrico.
No obstante, desde hace unos años se han ido proponiendo y perfilando diversos tratamientos para paliar para estos pacientes.
Actualmente, se han probado algunos tratamientos basados en la terapia cognitivo-conductual y las Terapias de Tercera Generación para reducir la ansiedad o malestar que produce la escucha de determinados sonidos.
Este tratamiento psicológico, es el que mejores resultados ha obtenido y se basa en:
-Mejorar el manejo de las emociones y el control de impulsos.
-Modificarlas creencias irracionales sobre cómo debe la gente comer o hacer ciertos ruidos y otro tipo de creencias irracionales y distorsionadas que suelen tener hacia esos ruidos y a ciertas personas.
-Eliminar las conductas de evitación que se suelen tener con los ruidos.
-Manejo de soluciones de problemas, habilidades sociales, mejorar el manejo de críticas hacia los demás.
-Disminuir el estrés y revisar todas las áreas vitales, muchas veces hay más problemas en otras áreas que contribuyen a que el malestar ante los ruidos sea peor.
-Mejorar la capacidad de atención para facilitar la concentración en otras cosas que no sean los ruidos.
-Reprocesar ciertos traumas pequeños o grandes mediante alguna técnica de reprocesamiento de traumas (EMDR…) que han ido ayudando a crear ese malestar hacia ciertos ruidos y/o hacer de esa persona más rígida con cierto tipo de creencias distorsionadas a lo largo de su vida.
¿Adónde puedo acudir?
Puedes pedir tu cita en misike y contarnos tu caso particular, valoraremos si realmente estas padeciendo este trastorno y en qué grado, te asesoraremos con el tratamiento que se adecúa mejor a tu caso.